Ya es común ver a diario a profesores asignando trabajos monográficos a los estudiantes, y los mismos apelar por las búsquedas en Internet para rápidamente cumplir.
Generalmente se acusa al estudiante de copiar, pero no se determina que tan fácil se la ha puesto el profesor al alumno, muchas veces por evitar el exceso de trabajo o simplemente por no hacer su trabajo como debe ser.
Remitiéndonos a las actitudes que toman los profesores para con los alumnos en dichos casos, podemos considerar lo siguiente:
El docente controlador: quien prohíbe el uso de la Internet para nutrir una investigación, así mismo puede también evitar la presentación de trabajos en formato digital o impreso, solicitando sean entregados de forma manuscrita.
El docente evasivo: este podría ser el más “facilista” de todos pues ignora la herramienta que el alumno utiliza para presentar su investigación o la recomienda sin controlar luego si es una copia total de lo que hay en internet o si es un trabajo original del alumno donde lo que ha encontrado en internet no ha sido más que una fuente para formar una idea propia.
El docente comprometido: este aupa el uso de las nuevas tecnologías para la búsqueda de conocimientos que soporten sus investigaciones además de ayudar a sus estudiantes a utilizar el recurso dado el caso.
En general el uso de las Nuevas tecnologías como herramienta para búsquedas bibliográficas es uno de los puntos de mayor discusión entorno al área de la educación, pero como todas las cosas, el problema no es su uso, sino su abuso, queda de parte del estudiante el ser sincero y hacer el esfuerzo debido, y del profesor ser comprometido, evaluador pero no evasivo al respecto.
Fuente: Dondestudiar.com.uy






