Cada vez es mayor la cantidad videojuegos. Todos hemos escuchado alguna vez sobre lo contraproducente de los videjuegos para la educación. Algunas corrientes pedagógicas alertaron hace algunos años sobre sus repercusiones.
Actualmente de la mano del avance tecnológico, la baja de los precios y de nuevas propuestas educativas el videojuego se ha convertido en una opción no sólo para el ocio.
Los videojuegos fueron asociados muchas veces a tiempo perdido, vicio y desocialización por parte de los especialistas. Desde comenzado el siglo XXI con la notable mejora de de la calidad de los juegos asociado al conocimiento del efecto que las consolas pueden ayudar a desarrollar determinadas habilidades se entiende que no necesariamente videojuegos es sinónimo de los efectos negativos mencionados antes.
En el año 2003, en Europa, se estableció el PEGI (Pan European Game Information), que es un sistema unificado que clasifica los videojuegos por edades y descripción de contenidos de fácil comprensión. PEGI está respaldado por los principales fabricantes de consolas y desarrolladores de juegos interactivos. Actualmente PEGI Online ofrece información sobre los entretenimientos a los que se puede acceder en internet.
América Latina aún tiene mucho por hacer en ésta materia si quiere que los videojuegos contribuyan en el desarrollo de los individuos.
Fuente: Dondestudiar.com.uy





