¿Te sientes poco tomado en cuenta en tu trabajo? ¿Ves como a tus compañeros tus superiores les celebran cualquier detalle mientras tu terminas un reporte de ventas exitoso y no se molestan ni en darte un agradable saludo? ¿Has pensado que tus esfuerzos son poco remunerados o que elegiste mal que profesión estudiar?
Todo esto puede significar que estas propenso(a) a ser atacado por el Síndrome Burn-Out.
El Burn-out no es más que otro tipo de stress, otra forma de presentarse la enfermedad en los tiempos que corren. Es Stress, pero en una variante que se crea en el entorno laboral. Si bien se manifiesta en empleos donde el trabajador mantiene contacto permanente con el público, como por ejemplo la docencia, empleados de gobierno, oficiales de policía, entre otros. No existe una delimitación concreta referente a exentar alguna profesión.
El mismo se observa por largos periodos de tiempo en la persona que afecta manifestando desgaste, deterioro y/o pérdida de empatía. Algo interesante es que ataca con más frecuencia a las mujeres que a los hombres, y de aquí podemos inferir que es debido a que aún la sociedad no igual a un 100% ambos géneros en el entorno laboral.
Las causas de la enfermedad que se han dilucidado hasta ahora apuntan como victimas a quienes laboran durante largos periodos de tiempo, cuando la jornada supera las 8 horas, cuando la ergonomía del entorno no es la más idónea ni se ha modificado en mucho tiempo y no se perciben aumentos de salario adecuados y a tiempo.
Hoy en día la remuneración económica es muy importante, pero más allá de eso, ciertas empresas apuntan a generar con sus empleados un vínculo emocional basado en generar en el mismo un sentimiento de pertenencia a la empresa. Así los empleados son tratados como parte de una familia o club: se les invita a eventos deportivos, se otorgan premios especiales por logros, se proponen ámbitos distendidos de trabajo cambiando los horarios fijos por cumplimiento de objetivos.
Hay que hacer referencia importante al hecho que quienes son más propensos a sufrir este tipo de stress son las personas con un alto grado de responsabilidad, y altamente capacitadas. Estas personas superponen su trabajo a las relaciones personales las cuales terminan por romperse, para ellos el trabajo es lo más importante, al entramparse en el Burn-Out quedan relegados a sus efectos de manera continua extrapolando los mismos a otros ámbitos. Otro hecho importante es que se ha trasladado este síndrome a la población estudiantil que en los peores casos y debido a que el efecto se extiende en el tiempo el afectado termina abandonando sus estudios.
Samuel Lopez De Victoria, psicoterapeuta y colaborador de Psychcentral describe muy bien tres indicadores del burn out.
- Percepción o sensación de inequidad y desvalorización: La persona comienza a sentirse poco valorada en su trabajo. No se trata tanto se sentirse mal pago sino de no sentirse apreciado por los pares o por los jefes, en relación a la importancia que ocupa uno en la empresa o lugar donde se trabaja
- Agotamiento emocional: Sensación de estar emocionalmente exhausto. Humor inestable, falta de energía y motivación.
- Cinismo o paranoia: Comienzas a pensar que todos están en tu contra, que nadie te aprecia, que son todos trepadores, esperando a sacarte el lugar.
Si comienzas a sentir alguno de estos efectos, es buen momento para flexionar cual es tu relación con el trabajo o buscar ayuda en algún profesional.
Fuente: Dondestudiar.com.uy





